Hiperhidrosis

Sudoración excesiva?

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La Hiperdrosis es la excesiva sudoración focal, de al menos 6 meses de duración, bilateral y relativamente simétrica, al menos 1 episodio por semana, deteriora la calidad de vida, comienza antes de los 25 años.

La Hiperhidrosis es una patología caracterizada por excesiva sudoración en las axilas, manos, pies y cara, su causa es desconocida pero se sabe que es el resultado de la hiper estimulación de las glándulas sudoríparas.

Opciones Terapéuticas:

También se considera un componente genético, dada la frecuente presentación en padres e hijos, lo que es consistente con un patrón hereditario autosómico dominante.

Comienza típicamente en la adolescencia o en el adulto joven tanto en hombres como en mujeres.

Debido a la intensidad del síntoma, la Hiperhidrosis deteriora las actividades personales y laborales, se asocia a una importante reducción en la calidad de vida, comparable o peor que el acné severo, prurito o psoriasis.

Las opciones terapéuticas son múltiples, agentes tópicos (de acción local), medicación por vía oral, hasta cirugía (Simpatectomía Torácica Endoscópica). Sin embargo los tratamientos disponibles presentan limitaciones, ya sea corta duración del efecto, sudoración compensatoria importante, poca tolerabilidad por los efectos adversos y serias complicaciones como neumotórax (en caso de tratamiento quirúrgico).

Procedimiento:

El bloqueo de las terminaciones nerviosas en forma química con Toxina Botulínica Tipo A (BTX-A) ha surgido como un tratamiento seguro y efectivo para la Hiperhidrosis facial y corporal desde hace 12 años aproximadamente.

Cuando se administra en las áreas de sudoración excesiva, produce denervación temporaria de las glándulas sudoríparas, resultando en una reducción local de la sudoración por un lapso de 7 a 8 meses.

En recientes estudios randomizados y controlados con placebo realizados en Europa y EEUU, se encontró que más del 80% de los pacientes presentaron una reducción en la sudoración de más del 75%.

Existe una considerable variación en el tamaño del área de sudoración en un mismo paciente (derecha e izquierda) y de un paciente a otro. A veces coincide con el área del vello axilar, en otros casos la excede. Debido a esto el primer paso debe ser la marcación del área a tratar, esto se logra con el Test de Minor o Test del Yodo-Almidón.

El área se marca con lápiz dermográfico, su contorno y dentro de ella se marcan con puntos los sitios de inyección, generalmente son de 12 a 15 sitios por axila separados 1.5 cm cada uno.

La inyección debe ser intradérmica y se realiza lentamente. El paciente debe ser evaluado a los 10 o 15 días, en raras ocasiones no se observa respuesta terapéutica, probablemente a que se pasaron por alto algunas zonas o la inyección se realizó en otro plano de la piel (epidermis o hipodermis). En estos casos debe realizarse otro Test de Minor e identificar las zonas no tratadas, procediendo a inyectarlas.

También se puede evaluar al paciente con escalas para medir la severidad de la sudoración excesiva (HDSS, Hyperhidrosis Disease Severity Scale) o escalas para medir el impacto en la calidad de vida (HHIQ, Hyperhidrosis Impact Questionnaire).

La denervación química de las glándulas sudoríparas con Toxina Butolínica Tipo A es una opción de valor en el tratamiento de la Hiperhidrosis, por su efectividad y seguridad.

La transpiración o sudoración es una función de la piel para mantener constante nuestra temperatura corporal. Sin embargo, la Hiperhidrosis o exceso de sudor impredecible e incontrolable puede dificultar las relaciones sociales y laborales del paciente.

La hiperhidrosis es el exceso de sudor o transpiración excesiva que se produce de forma espontánea, sin ser causada por temperaturas altas o por situaciones de tensión física o emocional.

Resultados:

El tratamiento de la hiperhidrosis con Botox® es una solución cómoda y eficaz que puede aplicarse tanto en axilas como en las palmas de las manos y las plantas de los pies.

La infiltración de Botox® se realiza a través de agujas muy finas. La toxina botulínica genera un bloqueo de la función de las glándulas sudoríparas, por lo que reduce la producción de sudor en las áreas donde se administra esta sustancia.

  • El tratamiento tiene una duración de entre 40 y 60 minutos.
  • Los resultados tienen una duración de 6 a 8 meses.
  • El paciente puede reanudar su actividad normal inmediatamente después del tratamiento.

La toxina botulínica alcanza su efecto máximo cerca de las dos semanas posteriores a la aplicación y el tratamiento ha mostrado una eficacia comprobada logrando una interrupción de la hiper sudoración en el área afectada.

El efecto de la toxina botulínica puede permanecer hasta 8 meses. Sin embargo es recomendable repetir las inyecciones cada 6 meses dependiendo de las características individuales de cada paciente.