Ginecomastia

¿Cómo se realiza la Ginecomastia?

La Ginecomastia define una alteración que provoca el aumento de volumen de las glándulas mamarias en el hombre. Aunque durante la pubertad es normal que la glándula mamaria masculina aumente de tamaño debido a los cambios hormonales, cuando éstos cesan, las mamas deberían recuperar su forma. Sin embargo, en algunos casos la glándula queda aumentada provocando una evidente alteración estética y posibles repercusiones psicosociales.

La ginecomastia puberal, aparecida durante la pubertad, puede remitir de forma espontánea. Por ello se recomienda esperar y si no se resuelve sola extirpar la mama quirúrgicamente.

¿Qué tipos de Ginecomastia hay?

Otro tipo de ginecomastia es la secundaria, relacionada con el uso de ciertos medicamentos (corticoides, anabolizantes, diuréticos, antiácidos…) o el padecimiento de algunas enfermedades (distrofia adiposo genital, cirrosis hepática).

Está la pseudo ginecomastia, que presenta un componente mayoritariamente graso, y se da sobre todo asociada a la obesidad.

Por último en la etapa de la madurez puede aparecer ginecomastia debido al descenso de los niveles de testosterona y la pérdida de laxitud de la piel.

La cirugía de corrección de la ginecomastia puede realizarse a varones sanos de cualquier edad y emocionalmente estables, y obtiene resultados óptimos cuando la piel del paciente es firme y elástica, ya que así se adapta mejor a las modificaciones del contorno.

Resultados

En general, está desaconsejada para hombres con problemas de sobrepeso, ya que el problema se podría corregir con ejercicio y dieta, sin necesidad de recurrir a la cirugía.

Para una operación de ginecomastia lo más habitual es utilizar Anestesia local con sedación. De esta manera paciente permanece relajado y sin sentir dolor. En aquellos casos que así lo requieran, se puede utilizar anestesia general durante la operación.

Tras unos días de reposo, es importante recuperar la actividad normal de forma progresiva. Evitando ejercicios pesados y movimientos bruscos durante tres semanas.

La luz solar puede provocar cambios de pigmentación, por lo que se deberá evitar la exposición de las cicatrices en la medida de lo posible y siempre utilizando protectores solares.