Peeling Químico

El peeling químico médico consiste en la eliminación de distintas capas de la epidermis mediante la aplicación de un agente químico, y es una técnica muy utilizada para mejorar el aspecto facial. Se produce una renovación de las distintas capas de la piel mejorando así su calidad, con menos manchas, líneas de expresión, arrugas y una mejor textura.

Aunque el peeling está indicado, para casos de envejecimiento fisiológico o solar y para el tratamiento de manchas y acné, también puede emplearse como un medio para “mantener una piel sana, tersa, libre de impurezas y luminosa”. Realizando mantenimientos periódicos se previene la aparición de todo este tipo de imperfecciones.

Además, diversos estudios muestran que la aplicación de peelings puede evitar a la aparición de cáncer de piel por la activación de cierta proteína en la superficie  de la piel.

¿Cómo se realiza?

Este tratamiento se realiza mediante la aplicación de agentes químicos a nivel facial, previa limpieza de la piel. La duración promedio  de aplicación de este tratamiento es de unos 20 minutos, aproximadamente.

El peeling superficial aporta uniformidad al tono de la piel y un aspecto más joven y saludable, cierra los poros, atenúa las cicatrices originadas por el acné y las arrugas finas. También ayuda a controlar el acné, las foliculitis y las secreciones sebáceas.

El peeling medio actúa sobre las arrugas finas y medias, controla las manchas producidas por el sol y está indicado en el caso de envejecimiento solar o senil. Se suele emplear mucho como complemento de muchos tratamientos como la microdermoabrasión, lifting o radiofrecuencia.

Existe también el peeling profundo, que es mucho más agresivo y con un tiempo de recuperación mucho más largo que los anteriores.

Objetivo:

  • Mejorar daños en la piel con rosácea.
  • Eliminar daños por el sol.
  • Desvanecer cicatrices de acné.
  • Decolorar manchas.
  • Disminuir arrugas.
  • Controlar grasa y bacterias en la piel.