Dermoabrasión

Dermoabrasión

Es la técnica para regenerar homogéneamente las capas más externas de la piel mediante su exfoliación mecánica hasta llegar a la dermis.

La diferencia entre la dermoabrasión y la microdermoabrasión es la profundidad a la que trabajan, haciendo que uno sea más agresivo que otro.

Técnica:

La dermoabrasión consiste en la eliminación progresiva de las capas superficiales de la piel mediante la aplicación, ya sea manual o por medio de un motor o turbina quirúrgica, de un instrumento abrasivo.

Habitualmente utilizamos una fresa de diamante que gira a alta velocidad. Con ello se consigue una eliminación selectiva de toda la capa externa de la piel. La magnitud del procedimiento depende de los cambios que se deseen obtener, de la profundidad e irregularidades de las cicatrices que existan, de su tipo de piel y del criterio quirúrgico. No es doloroso, ya que se utiliza anestesia local con sedación, se puede experimentar una sensación de escozor.

Duración de la Terapia:

El tratamiento dura una hora sin embargo es importante que el paciente considere que la recuperación tarda 2 semanas.

Contraindicaciones:

La dermoabrasión es un procedimiento seguro, que se puede hacer a cualquier tipo de piel.

Resultados:

Al principio la piel tendrá muchas costras y tendrá un color rosa o enrojecido. Gradualmente el tono se irá haciendo más claro. Se recomienda no exponerse al sol durante 8 semanas. El paciente verá una piel más tersa y lisa, los contornos de las cicatrices serán menos evidentes.

En el caso de cicatrices por acné, estas serán menos profundas y la piel tendrá un aspecto menos irregular, también puede mejorar machas cutáneas.

Ventajas:

Aunque es un procedimiento agresivo y profundo, le dará la oportunidad de tener mejores y más rápidos resultados en el aspecto de su piel.